RECONDITA ARMONIA
La Iglesia de Santa Andrea della Valle, en el corazón barroco de Roma, ofrece varios motivos para visitarla con calma. Situada muy cerca de la Piazza Navona, en el Corso Vittorio Emanuele, su imponente fachada y elegante cúpula albergan referentes literarios, culturales y musicales que emocionarán al viajero. Solo hay que entrar y sentarse. No hay muchos visitantes. Es una iglesia activa, perteneciente a los Padres Teatinos, orden española, que poseen un colegio para estudiantes de teología, cuyo edificio está pegado a la basílica.
Santa Andrea es luminosa y dorada, equilibrada y de profusa decoración. Los viajeros españoles esperan quizá encontrar una pieza similar a la de nuestro barroco, absolutamente exhuberante, cargado de decoración, amante del horror vacui. El barroco romano es un barroco de cúpulas desafiantes, acogedoras, de pilastras esbeltas y contenida estética.
El viajero que se acerque a la basílica deberá acercarse lo primero al altar para contemplar el martirio de San Andrés, imponente y doloroso. Su culto arranca de la bella Amalfi, donde su catedral ostenta su nombre y guarda sus reliquias.
Los que adoramos las reliquias romanas, morbosas, sórdidas a veces, nos acercamos con temor a la capilla que flanquea el altar a mano derecha. Allí yace en urna de cristal un personaje curioso, un cardenal romano, padre teatino también, vestido con el hábito de su dignidad eclesiástica, de color broncíneo y reducido de tamaño, quizá por el paso de los años.
Se trata de san Giuseppe Maria Tomasi, Príncipe de Lampedusa. Su estirpe es literaria. Su descendiente más distinguido es Giuseppe Tomasi di Lampedusa, el autor de Il Gattopardo. Su blasón lleva efectivamente este animal, el leopardo.
La familia Barberini, linaje de papas y hombres muy poderosos, hicieron poco bien a la Ciudad. El dicho que circulaba en sus tiempos era:
Quod non fecerunt barbari, fecerunt Barberini
Su escudo lo formaban tres laboriosas abejas
Entre sus muchos desmanes se listan la retirada de los rosetones de bronce de la cúpula del Pantheon, que se utilizarían para la construcción del Baldaquino de San Pedro y para los cañones de Castel Sant´Angelo. Porque el papa Maffeo Barberini, Urbano VIII decidió embellecer su Roma de esplendor barroco desmantelando la Roma Imperial, como denunció el célebre Pasquino.
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Además, santa Andrea permite evocar al viajero melómano la bellísima ópera de Puccini, Tosca. Así llaman los romanos a la capilla Barberini, que se encuentra entrando a mano izquierda, y lamentablemente mal iluminada siempre, la CAPILLA DE LA TOSCA.
Ello se debe a que el primer acto de la ópera Tosca se ambienta en esta iglesia, donde el pintor Cavaradossi debe el encargo de un retrato de la Virgen. En la famosísima aria RECONDITA ARMONIA, no deja de comparar la belleza de la Virgen con la de su amante Tosca, totalmente distintas, porque la Virgen es rubia y de ojos azules para el artista, y Floria es morena y de ojos negros, símbolos de la pasión que arrebata en toda la obra a Floria Tosca, una mujer de verdad, con todos los defectos y virtudes que uno le puede achacar a una mujer de verdad.
CAVARADOSSI
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CAVARADOSSI
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Todos los grandes tenores han interpretado este fascinante papel del pintor Cavaradossi de la Tosca. Encarna la lucha por la libertad, el respeto por los principios, el apasionado amor y la valentía ante la muerte.
El lector conocerá las interpretaciones de Plácido Domingo, José Carreras, Luciano Pavarotti, Franco Corelli, Mario del Monaco, Roberto Alagna o Jonas Kaufmann.
Hoy dejaremos algo un poco más novedoso: ha debutado este año 2012 el tenor afroamericano NOAH STEWART. Ya le han oído en América en Madama Butterfly.
Como un cantante de su tiempo, ha hecho un poderoso marketing y ha sacado un disco con temas clásicos y también más modernos, todos muy populares. Venderá. No me atrevo a opinar aún. Es joven y mediático, de potente voz. Lamentablemente en esta RECONDITA ARMONIA, su acompañante al piano no le hace buen servicio.
Juzguen ustedes al joven Noah Stewart en este Puccini “de salón”:











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Por Dios, no, no me gusta nada el tal Noah ¡qué manera de arrancar, con esas RRR…. de RRRecooondita aRRRmonía!. Me recuerda a King Africa (¡a bailaRRR…!). Que no, que esto no se puede cantar así. Será porque es la versión que tengo en casa, a la que me he ido acostumbrando con los años, pero mi preferido es Carreras (caRRRréerrras…!)
También mi preferido es Carreras, que va incluido en los vínculos. No me imagino a Cavaradossi tipo Otelo el moro de Venecia.